El Camellón de los Mártires en Cartagena, una historia de sangre y heroísmo

Camellón de los Mártires

En 1816 Pablo Morillo desembarcó en Cartagena de Indias con la firme intención de reconquistar Colombia para la corona española. Quería dar un escarmiento a los rebeldes: enjuició a los nueve dirigentes más reconocidos de la ciudad, sin una defensa legítima, y los condenó a muerte en una plaza pública. Conoce la historia del Camellón de los Mártires.

El Camellón de los Mártires en Cartagena, una historia de sangre y heroísmo

El 24 de febrero del 1816 los mártires fueron llevados al lugar de ejecución, en los extrarradios del centro amurallado, cerca de la Ciénaga de la Matuna. Sus cuerpos fueron enterrados en una fosa común del Cementerio de Manga.

El Camellón de los Mártires en la actualidad

El Camellón de los Mártires ha sido restaurado actualmente y es un paso obligatorio entre el Centro Histórico de Cartagena y el barrio Getsemaní. Contiguo al Camellón queda el reconocido Centro de Convenciones de Cartagena el cual dotó de un marco de interés a la Bahía de Cartagena y al Muelle de los Pegasos.

El Camellón de los Mártires tuvo varios nombres a través de la historia: Matadero, Centenario e Independencia. En 1916, al conmemorar cien años del asesinato de los nueve Próceres, el consejo Municipal de Cartagena ordenó que se denominara de los Mártires en honor a los héroes caídos. Hoy el Camellón se encuentra al frente de la actual Torre del Reloj, antigua Boca del Puente de San Francisco, cruza la Plaza de la Independencia o del Matadero y acaba frente al Convento de San francisco y la Iglesia de la Veracruz.

Las fuentes

También cuenta con dos fuentes de agua, adelante y atrás, que antes se encontraban en los parques San Diego y el Manga, reubicadas en el Camellón por remodelación. El proyecto fue liderado por Francisco Gómez Arquigón y el arquitecto Gerardo Bustamante. Éste realizó también las obras de la Plaza de Santo Domingo en el centro histórico de la ciudad.

En los límites del Camellón se encuentra el monumento a Miguel de Cervantes Saavedra. Éste fue acomodado allí en las obras de remodelación, y queda diagonal a la Torre del Reloj.

Los nueve mártires que murieron por la patria

El Camellón ocupa un gran espacio físico, está lleno de ornamentos y de varias esculturas. Las más significativas son las de los mártires de la gobernanza criolla y la de Noli Me Tangere. Primero es necesario destacar los bustos de los diez mártires, que fueron esculpidos en mármol blanco de Carrara -Italia- por el artista Felipe Moratill. Las esculturas llevan cada una en su pedestal una inscripción alusiva al fatídico final de los políticos: “Fusilado por patriota en 1816”. El busto de Manuel Rodríguez Torices carece de tal inscripción.

La estatua de Noli Me Tangere significa libertad

Este monumento fue alzado para conmemorar la gesta libertaria de los cartageneros, significa “No Me Toques” o “No Me Toquéis”. Se trata de una alegoría a la libertad basada en unas palabras que Jesús dice a María Magdalena en el Nuevo Testamento, sacada del Evangelio de San Juan -capítulo 20, versículo 17-: “¡No Me toques, que todavía no he subido al padre!”. La frase sirvió de inspiración para varios pintores del siglo XVIII.

Es una estatua de forma femenina construida hermosamente en mármol blanco. Su pedestal es amplio y elegante y lo soportan cuatro escalinatas con características iguales. La estatua tiene la mirada fija en la Bahía de Las Ánimas. Una corona preciosa ciñe su cabeza y un lindo vestido cubre todo su cuerpo, brindándole majestuosidad a la escultura. Su mano derecha se alza contra la opresión. En su mano izquierda lleva el escudo republicano de Cartagena en cuyo interior una indígena rompe las cadenas de la esclavitud. La escultura se ubica en un lugar central del Camellón y su pedestal también es de mármol. El frente del pedestal muestra el nombre del monumento. Y a sus pies se muestra grabado el escudo que el rey Felipe II le otorgó a la ciudad en 1554.

La importancia del patrimonio histórico

Dicen que un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. Uno se da cuenta de la importancia de los monumentos en la memoria de un país. Espacios como el Camellón de los Mártires conservan estas memorias implícitas en los detalles geográficos e históricos de la ciudad. Sus monumentos hacen de Cartagena un lugar con una magia natural. Esto dispuesta a transformarse en escenario de importantes acontecimientos políticos, económicos, culturales y sociales de nivel mundial. En 1984 la UNESCO la galardonó como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El Camellón de los Mártires se enmarca en un ámbito cultural. Este promueve los escenarios coloniales como un refugio para las bellas artes. También refiere a un pasado histórico que suscita la equidad y la fraternidad. El legado de Francia y su revolución, la cual incentivó en América la búsqueda de su libertad. Cartagena de Indias fue la segunda ciudad latinoamericana en lograr la independencia.

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